El síndrome de Turner afecta a aproximadamente una de cada 2.000 niñas y se caracteriza por la pérdida total o parcial de un cromosoma X. Entre sus consecuencias más frecuentes está la insuficiencia ovárica primaria, que altera la producción de estrógenos y condiciona la pubertad, la fertilidad y también la vida sexual. Sin embargo, la salud sexual de estas mujeres ha recibido mucha menos atención que otras áreas clínicas. Un nuevo estudio llevado a cabo en un centro francés de referencia en enfermedades endocrinas raras aborda precisamente ese vacío.
El trabajo, denominado SEXATURN, es un estudio transversal y monocéntrico (registro NCT05223621) que incluyó a 205 mujeres de entre 18 y 50 años: 99 con síndrome de Turner y 106 con insuficiencia ovárica primaria sin Turner. La función sexual se midió con la versión abreviada del Índice de Función Sexual Femenina (FSFI-6), un cuestionario validado, y los datos clínicos se recogieron mediante cuestionarios y registros médicos electrónicos. El objetivo principal era la prevalencia de disfunción sexual, definida como una puntuación FSFI-6 inferior a 19.
Los resultados muestran que la disfunción sexual afectó al 49,5 % de las mujeres con Turner y al 43,4 % de las mujeres con insuficiencia ovárica de otras causas, una diferencia que no alcanzó significación estadística. Entre las que mantenían relaciones sexuales, las cifras fueron prácticamente idénticas en ambos grupos (30,6 % frente a 31 %). Es decir, las mujeres con Turner no presentan una peor función sexual que otras mujeres con menopausia precoz, pero sí describen un patrón distinto: inicio más tardío de las relaciones, menos parejas a lo largo de la vida y una frecuencia de orgasmo menor.
El estudio no encontró relación entre la disfunción sexual y la edad, el tratamiento hormonal sustitutivo ni las comorbilidades asociadas al síndrome de Turner. El factor que emergió con más fuerza fue la situación sentimental: estar soltera se asoció de forma marcada con la disfunción sexual, con una odds ratio de 8,82, especialmente en las mujeres con Turner. Los autores señalan como fortalezas el tamaño y la buena caracterización de la cohorte, el uso de un cuestionario validado y una alta tasa de respuesta; entre las limitaciones, que el FSFI-6 no recoge el malestar subjetivo ni experiencias sexuales más amplias.
La conclusión de SEXATURN es que la vida sexual de las mujeres con síndrome de Turner merece un lugar explícito en la consulta. Las autoras reclaman incorporar la atención sexual y psicológica al manejo multidisciplinar y subrayan que tener pareja es un factor protector. No se trata, por tanto, de una cuestión hormonal sin más, sino de un aspecto de la salud adulta que hasta ahora quedaba fuera de las guías y que conviene preguntar, escuchar y tratar.
Fuente: SEXATURN: sexual function of patients with Turner syndrome compared to that of women with premature ovarian insufficiency. de Paillette E, Karila D, Rousseau A, Dubost E, Meykiechel T, Lamothe S, Vatier C, Jaillard S, Nedelcu M, Bourcigaux N, Donadille B, Christin-Maitre S. Sexual Medicine 2026;14(5):qfag074. DOI: 10.1093/sexmed/qfag074.
Consulta de la publicación: https://doi.org/10.1093/sexmed/qfag074 · PubMed 42610070




