La mayoría de las niñas y adolescentes con síndrome de Turner necesitan estrógenos para completar la pubertad, porque sus ovarios no producen las hormonas suficientes. Las dosis que se utilizan hoy en la práctica clínica no proceden de grandes ensayos, sino de un consenso de expertos. Esa falta de evidencia deja una pregunta abierta: ¿son suficientes esas dosis para que el útero alcance un tamaño y una forma normales? Un equipo del Cincinnati Center for Pediatric and Adult Turner Syndrome Care ha intentado responderla midiendo el útero de jóvenes que ya habían llegado a la dosis adulta de estradiol.
El estudio es transversal e incluyó a 29 personas con síndrome de Turner y fallo ovárico primario, de entre 15 y 26 años, que habían alcanzado la pauta adulta de estradiol: 100 microgramos por vía transdérmica o 2 miligramos por vía oral de 17β-estradiol. Los investigadores midieron la longitud uterina, el volumen y la relación entre fondo y cérvix mediante imagen, y compararon los resultados con una muestra publicada de 292 controles de edad apropiada, entre 15 y 20 años, sin el síndrome. Además revisaron el cariotipo, el desarrollo mamario según la escala de Tanner y los datos analíticos disponibles en el registro institucional.
El hallazgo principal fue tranquilizador, y en cierto modo inesperado. Los autores partían de la hipótesis de que el útero de las participantes con Turner sería más pequeño que el de las mujeres maduras sin el síndrome. Sin embargo, no encontraron signos de compromiso en el tamaño ni en la configuración uterina. De hecho, la longitud media fue de 7,7 cm frente a 7,2 cm en los controles, y el volumen medio de 60,6 cm³ frente a 50,5 cm³. Ambas diferencias fueron estadísticamente significativas, con valores de p de 0,03 y 0,02 respectivamente.
Los resultados sugieren que las dosis internacionales actuales de 17β-estradiol, administradas de forma progresiva hasta la pauta adulta, permiten un crecimiento uterino normal al final de la inducción puberal. Esto importa más allá de la anatomía: un útero bien desarrollado es un requisito para quienes en el futuro quieran intentar un embarazo con óvulos donados, una opción cada vez más presente en el seguimiento de estas pacientes. Los propios autores advierten de que se trata de un estudio unicéntrico, con una muestra pequeña y de diseño transversal, por lo que no permite establecer causalidad ni descartar diferencias en subgrupos según cariotipo. Aun así, aporta una verificación clínica necesaria a unas recomendaciones que hasta ahora solo contaban con el aval de la opinión experta.
Fuente: Current Recommended Estrogen Dosing for Pubertal Induction in Turner Syndrome Results in Normal Uterine Growth. Lindsay Mart F, Gutmark-Little I, Streich-Tilles T, Trout AT, Khoury J, Bowers K, Casnellie L, Backeljauw P. The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism 2024;109(3):e1040-e1047. DOI: 10.1210/clinem/dgad649.


